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La Cana, seleccionada para formar parte de la Aceleradora de Equidad Digital 2023

18 Apr 2023

Taller "Entendiendo mi mente"

18 Jun 2021

¡LOGRAMOS LA LIBERTAD DE MARÍA!

Daniela,
12 Jun 2020

(Texto previamente publicado en Animal Político) María bordó su historia luego de estar injustamente 7 años en la cárcel La historia de María y la injusticia que padeció comenzó hace siete años, afuera de una carnicería en el Estado de México. Ese era el negocio de su esposo. Aquel día, en que les giró la vida, él tuvo un pleito con un sobrino, tomó uno de sus cuchillos y lo asesinó. Luego, en lugar de enfrentar la responsabilidad por la muerte que dio con sus manos, escapó. Dejó sola a María. Cuando llegaron los policías, le pidieron ir a declarar. Si ella no fue la culpable, solo sería eso, dar su versión de lo que pasó. Pero ya no la dejaron ir. La retuvieron. Familiares del hombre asesinado declararon en su contra. Y otros testimonios, a favor de la inocencia de María, no fueron considerados por el juez. El sistema de Justicia del Estado de México le dio 43 años de cárcel a un ama de casa común, por un homicidio que no cometió. Sin tener muchos recursos económicos, le asignaron un abogado de oficio. Luego sí tuvo uno particular. Sin embargo, su caso no iba por buen camino. Después de un par de años, seguía en la cárcel de Barrientos. Sólo comenzó a bordar su libertad cuando se encontró con gente de la organización La Cana. Ellos decidieron ayudarla. La abogada Raquel Aguirre se enfocó en desmenuzar el expediente, para encontrar la ruta adecuada. En entrevista, Raquel contó que en el caso de María hubo una valoración indebida de pruebas, ya que el juez de primera instancia aceptó las declaraciones en su contra, hechas por familiares del hombre asesinado (ellos pensaron que al acusar a María y meterla en la cárcel, el esposo se iba a entregar por ella. Pero él nunca apareció). En cambio, el juez no tomó en cuenta las declaraciones a favor de la inocencia de María, de testigos imparciales del crimen, que desmentían que ella le hubiera dado el cuchillo a su esposo, para que matara. Entre ellos, el vecino de una miscelánea, una menor en la parada de autobús cercana, una clienta de la carnicería e incluso un empleado en el establecimiento. Raquel continuó la batalla legal. María escuchó durante varios meses cómo le hablaban de un amparo, de una apelación. De salas de justicia. Instancias federales. Magistrados. Ella y sus cuatro hijos no perdieron la esperanza. Y finalmente hubo buenas noticias. Tras siete años de espera, llegó la audiencia en que se determinó que la probable responsabilidad de la sentenciada, de María, no estaba acreditada. Se revocó la sentencia injusta. Así que quedaría libre. La Cana celebró la noticia publicando en redes sociales una foto de María sonriendo, sujetando un oso que ella aprendió a bordar. Es una de las actividades que enseña esta organización, para que mujeres en cárceles como Barrientos, Santa Martha, Ecatepec y Neza Sur tengan un ingreso y caminen hacia una reinserción integral. Para que puedan “sanar cierta parte de su pasado”, comentó Daniela Ancira, fundadora de La Cana, contenta por la libertad de María. Porque como escribió en su cuenta de Twitter, desde la noche de este martes habrá una mujer inocente menos en prisión. Sobre situaciones como la de María, la abogada Raquel Aguirre mencionó que las mujeres suelen ser más castigadas por el sistema de justicia, ya muchas veces no tienen recursos para tener una buena defensa, cuando las acusan de algún delito. “Se debería destinar mucho más presupuesto para los defensores de oficio, por eso vemos tantas injusticias”, comentó. FUENTE: https://www.animalpolitico.com/2020/03/maria-homicidio-libertad-carcel-inocente/

Actividades a distancia con mujeres privadas de la libertad en tiempos de pandemia

Daniela,
12 Jun 2020

En La Cana, el bienestar de nuestras colaboradoras dentro y fuera de prisión, es la prioridad. Por ello, ante la pandemia por Covid-19 que nos encontramos viviendo, tomamos la decisión de no acudir a los reclusorios como una medida para prevenir contagios. Sin embargo, esto no nos impide seguir trabajando con nuestras beneficiarias, por lo que diseñamos una carpeta de actividades a fin de continuar con nuestras programas a pesar del distanciamiento social.

Testimonio de una voluntaria de La Cana

Daniela,
27 Apr 2020

Nací Culpable A 40 minutos de la Ciudad de México se encuentra la prisión de Ecatepec con aproximadamente 2 mil personas privadas de la libertad; 288 son mujeres. 10 Marzo 2020 El polvo marrón producido por la aridez del territorio se adueña del camino mientras nos dirigimos hacia allá. El paisaje parece pintado con ese tono sepia que utilizan en las películas que suceden en la frontera Mexicana. Estos territorios marginados son tierras infértiles para la agricultura y los recursos básicos, pero su proximidad a una de las ciudades más pobladas del mundo, los convierten en una opción económica para quienes no pueden pagar los costos de la vida urbana. La esterilidad de las condiciones en tales lugares podría volver loco a cualquiera pero no sin antes matarlo de hambre. Las oportunidades que tienen los habitantes de este tipo de Municipios para ganarse la vida son limitadas y casi siempre están vinculadas a la violencia y al crimen. ¿Realmente nacemos libres o algunos de nosotros nacemos culpables? ________________________________________________________________________ Afuera de las altas paredes de la prisión de Ecatepec, una fila de aproximadamente 50 personas espera su turno para entrar. Sostienen bolsas y Tuppers de colores con comida casera para sus familiares que están adentro. "La Cana!" - grita el guardia a cargo, mientras nos da la señal para entrar. Tanto los guardias de seguridad, como los visitantes nos miran con ojos de sospecha, ya que el equipo fotográfico que llevamos parece no pertenecer en un lugar al que nadie quiere mirar. En el primer punto de control de seguridad dejamos todas nuestras pertenencias personales. No pueden pasar billeteras, teléfonos celulares o identificaciones. Uno deja en esa puerta todas las herramientas que usamos para no ser únicamente un número en el archivo a merced del sistema. Este es el preámbulo a un mundo que algunos nunca abandonarán. No estoy segura de qué esperar. Es mediodía y el sol golpea con fuerza desde arriba. Hay pocos rincones con sombra así que representan todo un lujo en ese momento. "Buenos días" - dice una de las internas con una hermosa sonrisa en la cara. "Buenos días" - todos respondemos al unísono con un tono de sorpresa. Todas parecen ser muy amables y estar dispuestas a ayudar. Supongo que simplemente aprecian el hecho de poder ver caras nuevas. A mi izquierda, unas 20 mujeres están tomando una clase de aeróbicos con su ropa deportiva azul. Parece ser su mejor parte del día. Me pregunto de dónde han sacado sus sudaderas con estampados caseros con el logo de Adidas. Aparentemente, ni siquiera sus uniformes son gratuitos en este lugar, pero lo más alarmante de todo es que los que más alto pagan son los bebés que nacen aquí. Hoy en día más de 800 bebés viven en las cárceles de México debido principalmente a que durante los años en reclusión, las internas pueden recibir visitas maritales. La contracción de algunos de estos matrimonios sucede después de entrar a prisión. En otros casos, las acusadas estaban ya embarazadas antes de entrar. Desafortunadamente el resto de los embarazos son resultado de corrupción o abuso de poder por los cuales se permiten los encuentros con otros internos o con guardias. Estos bebés nacen en condiciones precarias y permanecen con sus madres hasta los 3 años de edad, compartiendo una cama de .60 cm, a veces, hasta con dos mujeres adultas, debido a que no hay espacio suficiente para tanta gente. Después de esto, los niños abandonan la cárcel para ser entregados a algún familiar o en el peor de los casos al DIF. - "Por aquí chicos" - dice Andrea, una de las colaboradoras de La Cana, mostrándonos el camino. Al atravesar el patio, suena de fondo música banda y unas 30 mujeres están sentadas en el piso o sobre cubetas lavando su ropa. Pantalones y sudaderas azul celeste cuelgan de una pared a otra mientras se secan al sol. Me pregunto cómo saben qué artículo le pertenece a cada quién. Desde el exterior se ven papeles pegados a los cristales del edificio. Me imagino que son fotografías familiares y que aquellas que tienen acceso a la ventana que mira al patio, son las que pagan la renta más cara por su litera. El intenso reflejo del sol en el pavimento seca nuestros ojos, por lo que sentimos alivio cuando finalmente ingresamos al edificio. A medida que nuestras pupilas se adaptan a un espacio contrastablemente oscuro y frío, una intensa mezcla de aromas llena el aire. Varias mujeres han conectado pequeñas parrillas eléctricas para calentar y cocinar sus alimentos en las escaleras, en el piso o donde haya un enchufe. Esto sucede mientras un grupo cristiano lee la Biblia en voz alta en una de las esquinas de lo que funciona como comedor, cocina, espacio de lectura, guardería y punto de reunión social. Para las 288 internas, sólo hay 3 habitaciones destinadas a actividades donde pueden poner sus mentes y manos a trabajar. Una de ellas está destinada para hacer artesanías con fomi, la segunda es para talleres generales y la última funciona como un taller de tejido y bordado. Aquí es donde participa La Cana. Las mujeres que deciden ser parte de este taller tienen la oportunidad de aprender técnicas y utilizar materiales gratuitos para el desarrollo de productos que se venden en todo el país con el único propósito de darles un ingreso para ayudarse a sí mismas y a sus familias mientras están privadas de la libertad. Con el apoyo de La Cana, ellas pueden conservar su trabajo y así seguir ganando dinero limpio una vez que estén fuera de la cárcel, gracias al programa de seguimiento. El taller de tejido y bordado tiene alrededor de 4 máquinas, 6 mesas y está lleno de hermosas muñecas, cubrecamas y vestidos hechos por ellas con estas técnicas. Las 10 mujeres que tienen bebés en esta prisión, escuchan que hemos venido a colaborar en un proyecto con ellas, se acercan a nosotros sigilosamente. Chio es la primera en unirse a nosotros. Sosteniendo en sus brazos a un bebé de pelos necios con sólo 7 semanas de nacido, voltea a verme y me dice - "se llama Jonathan”. Los párpados del bebé luchan mientras permiten que la luz eléctrica entre a través de sus ojitos que apenas van despertando. Una trenza francesa muy larga y una piel pecosa algo envejecida enmarcan el rostro de Chio y delatan una edad aproximada a los cuarenta. Sus ojos tristes me cuentan una historia de abuso y negligencia, pero su boca no dice nada. Sólo sonríe intimidada y me permite cargar al bebé. “Queremos darte una voz y tal vez a través de tu historia ayudar a tu hijo a obtener mejores condiciones para su desarrollo. ¿Te gustaría participar? Tomaremos tu foto. ”- Le digo. “¿Una foto de mí?" Ella pregunta sorprendida “Estoy fea y no me han tomado una foto en mucho tiempo", dice temerosa mientras relame su pelo con la mano. Cuando ve a otra madre posando para la cámara, decide ser la próxima. Fotografiamos a 7 mujeres con sus bebés y durante el proceso ví cómo se ablandaba la dura coraza de un relato que se ha contado mil veces y aún así ha quedado empolvado porque nadie lo ha escuchado realmente. Ese relato habla de una sociedad marginal de la que somos participes y víctimas a la vez, pero sólo en la medida en la que lo ignoremos. Espero que por medio de estas fotografías y de estas historias esa dura realidad pueda ser encarada, reconocida y transformada para que nunca más un niño deba vivir una infancia sin saber lo que es una ventana. Abramos los ojos y el corazón. Integremos a estas mujeres y niños dándoles una mano para poder tejer y crear su futuro. El futuro de todos. - Chío y el pequeño Jonathan -

Posicionamiento de La Cana frente a la Ley de Amnistía

Daniela,
20 Apr 2020

Urgimos al Senado de la República a aprobar la minuta con Proyecto de Decreto que expide la Ley de Amnistía, especialmente en el contexto de la pandemiade COVID-19 que enfrenta hoy nuestro país.

Lanzamiento de campaña "Salvando a Quienes nos Cuidan" La Cana, Reinserta y Salvando Latidos suman esfuerzos para atender contingencia por Covid-19

Daniela,
14 Apr 2020

En La Cana nos preocupamos por la crisis que en materia de salud nos encontramos viviendo, nos enfrentamos ante una pandemia mundial que desafortunadamente ha dejado muchos muertos y heridos. La infección por COVID 19 es una situación crítica en la que todos debemos colaborar para intentar frenar su mortalidad. Alrededor del mundo se han reportado más de 1,00,000 casos, y en Mexico se han confirmado más de 1,000. La capacidad de nuestros hospitales se ve rebasada por el número de infectados de coronavirus y el personal sanitario que atiende directamente a pacientes con COVID 19, no tiene el equipo de protección necesario para hacer frente a la contingencia. Además, esta pandemia ha traído consigo una crisis no menos preocupante: la económica. Mucha gente ha perdido su empleo, y cientos de pequeñas y medianas empresas se encuentran en riesgo de quebrar, si la crisis se prolonga por demasiado tiempo. En La Cana, también nos hemos visto afectadas. Nuestras ventas han disminuido drásticamente, y por ende, los ingresos de nuestras tejedoras. En prisión, éstos ingresos les permiten tener artículos de higiene personal, agua potable, jabón para lavarse las manos y bañarse, comprar comida, enviar dinero a sus familiares, hacer llamadas telefónicas, alimentar a sus hijos, y adquirir productos y servicios de primerísima necesidad... El hecho de que ellas no tengan ese ingreso, afecta no sólo su calidad de vida y subsistencia dentro de prisión, sino también afecta directamente la economía de 143 familias en condiciones de pobreza que dependen de nosotras. Por ello, junto con Reinserta y Salvando Latidos, decidimos sumarnos a la campaña "SALVANDO A QUIENES NOS CUIDAN". Nuestras tejedoras crearon unos increíbles peluches de Doctor(a) y enfermer@s, y por cada producto que se venda, estaremos donando material de protección al personal sanitario en hospitales que atienden pacientes con Covid-19. Estos kits de protección incluyen: - Gel antibacterial- Mascarillas - Cubrebocas- Traje de Protección- Guantes Te invitamos a sumarte a esta iniciativa donde no sólo apoyas la economía local y la reinserción social, sino también a nuestros héroes y heroínas con bata que todos los días trabajan para mantenernos sanos y seguros. El permanecer en casa no implica que no podamos seguir ayudando a quienes más lo necesitan. ¡Hoy más que nunca, te necesitamos! #CompraConCausa y #QuédateEnCasa https://lacana.mx/collections/heroes-y-heroinas-con-bata

Born Guilty

Daniela,
13 Apr 2020

¡DONA AQUÍ!: https://lacana.mx/pages/donar Estas semanas de encierro han redefinido la forma en la que vemos el mundo y nos ha enseñado a valorar nuestra libertad. Por ello, ahora más que nunca queremos ayudar a los que NACIERON CULPABLES. En México, alrededor de 800 niños viven en prisión en entornos poco dignificantes y aptos para el desarrollo de estos pequeños. Ayúdanos a mejorar esas condiciones y a luchar por aquellos que sin haber cometido un delito, nacieron culpables. Para más información continua leyendo. En México, muchos niños son sentenciados a pasar sus primeros tres años de vida en prisión. Esto se debe a 3 razones principalmente. Durante los años en prisión, las mujeres privadas de la libertad pueden recibir visitas conyugales. Algunos de los matrimonios son contraídos detrás de las rejas. En otros casos, ellas llegaron a la cárcel ya embarazadas. Desafortunadamente, el resto de los embarazos son el resultado de encuentros con otros internos y guardias debido a la corrupción y abuso de poder que se vive ahí dentro. Como resultado, los recién nacidos permanecen con ellas durante tres años, hasta que son entregados a algún familiar o al Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF). En La Cana (@lacanamx) contamos con programas que buscan transformar las cárceles en lugares de oportunidad y reinserción social para las mujeres, sin embargo, aún queda mucho por hacer, sobre todo para la salud mental y la educación de los bebés y niños mientras están en prisión y después de que salen. Estamos trabajando con Kavana (@ kavana.life) y Diogo Barroso Photography (@dhphotography), para dar luz a este tema. Estamos capturando momentos impresionantes de la vida de los niños y sus madres en las cárceles de Zona Metropolitana de México. Las fotos más inspiradoras se publicarán en un libro artístico el cual estará intervenido por las mujeres que participan en nuestros talleres de tejido y bordado. Los libros se distribuirán en línea y en exposiciones fotográficas con el fin de atraer la atención y los recursos necesarios para comenzar nuestros nuevos programas. Estamos buscando colaboradores que les interese patrocinar la producción, publicación y exhibición del trabajo, así como donaciones para llevar a cabo el programa que se detalla a continuación. ¡Unamos fuerzas, nadie nació culpable! BORN GUILTY These weeks of confinement have redefined the way in which we all approach the world and appreciate our time and freedom. This is why we want to help those who were BORN GUILTY. In Mexico, over 800 kinds live in jail in precarious and unsuitable conditions for their healthy development. Help us fight for those who were born guilty without commiting a crime. Continue reading for more information. In Mexico, many children are sentenced to spend their first three years of life in prison. There are three main reasons why this can happen. During the years in prison, inmates may receive conjugal visits. Some of these marriages are contracted behind the bars. In other cases, the accused happened to be pregnant before entering prison. Unfortunately, the rest of the pregnancies are a result of corruption or power abuse that led to encounters with other inmates or guards. The newborns stay with the mothers for three years, until they are taken away to relatives or to The National System for the Comprehensive Development of the Family (DIF). In La Cana (@lacanamx) we already run programmes to transform prisons into places of opportunity and social reintegration for women, but there is still much more that needs to be done for the babies’ psychological health and education while in prison, and after they leave it. We are working with Kavana (@kavana.life) and Diogo Barroso Photography (@dhphotography), to shed light on this issue. We are capturing impressive instants of life of the children and their mothers in the prisons of Greater Mexico City. The most inspiring shots will be published in an artist book bound by hand by the women taking part in our knitting and embroidery workshops. The books will be distributed online and in photographic exhibitions to get the attention and resources necessary to activate our future programs. We are now looking for supporters to sponsor the production, publication and exhibition of the work, and donations to carry out the program detailed below. Let’s join forces. No one was born guilty! DONATE: https://lacana.mx/pages/donar